Red Bull enfrenta problemas de balance y una sanción para Max Verstappen en México
Max Verstappen cerró quinto los entrenamientos libres del Gran Premio de la Ciudad de México tras sufrir daños en su RB22 y recibir una penalización para la parrilla.

La primera jornada de actividades del Gran Premio de la Ciudad de México dejó contratiempos significativos para Red Bull. Max Verstappen concluyó el viernes en la quinta posición de la tabla de tiempos, a tres décimas del mejor registro marcado por Ferrari, luego de una sesión accidentada que derivó en daños estructurales sobre su RB22 y consecuencias disciplinarias impuestas por las autoridades de la carrera.
Un contacto con Liam Lawson, de Racing Bulls, provocó la fractura de los deflectores aerodinámicos del monoplaza del piloto neerlandés. Además de la pérdida de carga aerodinámica generada por la rotura, los comisarios determinaron castigar a ambos competidores con un puesto de penalización en la parrilla de salida. Verstappen cuestionó públicamente la maniobra de Lawson ante la prensa tras calificarla de imprudente para la situación que atraviesa su colega.
El percance recortó todavía más el tiempo efectivo en pista para el tetracampeón mundial, quien solo intervino en la segunda práctica libre debido a que el japonés Ayumu Iwasa ocupó su asiento durante el primer ensayo. Al término de la jornada, Verstappen señaló que la falta de adherencia en el Autódromo Hermanos Rodríguez se acentuó con el reglamento de 2026 y la aerodinámica activa, situación que provocó constantes deslizamientos en el trazado.
Desde el área técnica, el director Pierre Waché reconoció a Motorsport.com que el vehículo experimenta una falta de conexión en el balance entre los ejes delantero y trasero, particularmente en fases de frenada y al atacar el vértice de las curvas. La escudería austríaca enfocará sus labores mecánicas en sustituir el fondo plano y corregir la estabilidad del monoplaza con miras a la sesión de clasificación del sábado.
Fuentes consultadas: motorsport.com.




