Nick Kyrgios, el talentoso que odiaba al tenis de chico, lidió contra sus demonios e irritó al Big 3
El australiano, 13° del mundo hace una década y finalista de Wimbledon 2022, fluctuó entre la brillantez tenística, los excesos y la mala conducta; reconoció pensamientos suicidas.

El australiano, 13° del mundo hace una década y finalista de Wimbledon 2022, fluctuó entre la brillantez tenística, los excesos y la mala conducta; reconoció pensamientos suicidas.
Nick Kyrgios, que acaba de ser suspendido provisionalmente por doping [en una muestra tomada en junio durante el ATP de Mallorca se encontró benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína ], nunca pasó inadvertido. Jugó por primera vez en Wimbledon, el torneo de tenis más prestigioso del circuito, en 2014 y con 19 años, siendo el número 144 del ranking (recibió una invitación para estar allí). Tenía sólo una temporada como profesional y, de hecho, ese torneo británico era apenas su quinto cuadro principal de Grand Slam.
Explosivo, carismático, creativo y súper talentoso, hizo añicos los pronósticos de los expertos: alcanzó los cuartos de final, con un triunfo épico en los 8vos incluido, en el court central ante Rafael Nadal, entonces N° 1, en cuatro sets.
Desde entonces, nada fue igual para el australiano. Empezó a notarlo de inmediato, ni bien viajó de Londres a Canberra. En el aeropuerto de la capital australiana lo esperó, con efervescencia, un centenar de personas. No terminó allí: decenas de periodistas acamparon en la puerta de su casa durante varios días y lo persiguieron como si fueran paparazzis ante famosos artistas.
Nick Kyrgios, en Wimbledon 2014, con sólo 19 años: llegó a los cuartos de final tras vencer a Rafael Nadal, que era N° 1 - scendencia malaya [Norlaila, ingeniera informática ya jubilada] y con dos hermanos [Christos y Halimah], Nick comenzó a jugar al tenis a los seis años, aunque en su infancia también se destacó en el básquetbol. De hecho, el deporte de la pelota naranja siguió acompañándolo. En el tenis, fue número 1 del mundo junior y ganó el Abierto de Australia, uno de los cuatro Grand Slams, ese mismo año.
Odiaba el tenis cuando era pequeño. Era muy gordito y tenía sobrepeso cuando era pequeño y mi madre me decía: 'Tenemos que lograr que hagas algo de deporte o estar activo'. Así que me llevó a las canchas de tenis locales. Y recuerdo estar llorando todo el día; lo odiaba, no quería estar allí. De todas formas, le di una oportunidad", confesó Kyrgios, ya como profesional.
Kyrgios también se caracterizó por los ataques de furia y las raquetas rotas, como aquí, en Miami 2022 - edecible y con un saque fortísimo, luego de su victoria de 2014 frente a Nadal en el All England, Kyrgios escribió capítulos muy destacados empuñando una raqueta y brindó los espectáculos más rocambolescos.
Ganó siete títulos individuales [entre 2016 y 2022; el ATP 500 de Washington, el más importante], fue número 13 en singles [en 2016], obtuvo el trofeo del Abierto de Australia en dobles [en 2022, con su compatriota y amigo Thanasi Kokkinakis] y, en una época de gran lucidez, llegó a la final individual de Wimbledon 2022, siendo el 40° del mundo [cayó en la definición contra Novak Djokovic]. Incomodó al Big 3: logró tres victorias ante Nadal, una contra Roger Federer y dos frente a Nole.
Kyrgios vivió uno de sus grandes momentos en Wimbledon 2022, al llegar a la final: cayó con Novak Djokovic - uierda, de cadera, de la rodilla izquierda [fue operado], de hombro y clavícula. Hace unos años erizó la piel al admitir que contempló la posibilidad del suicidio, que lidió con la depresión y el abuso de drogas y alcohol. "Tenía pensamientos de suicidio y literalmente luchaba por levantarme de la cama, así que lo último en lo que pensaba era en jugar delante de millones de personas. Estaba solo, deprimido, negativo, abusaba del alcohol, de las drogas, me alejé de mi familia y mis amigos", manifestó en febrero de 2022, unos meses antes de disputar la final de Wimbledon, vaya paradoja.
Llegó a jugar con mangas largas para tapar las marcas de la autoflagelación: "Si miran con atención pueden ver las marcas de automutilación en mi brazo derecho.
Contenido original de DelDeporte.com · Redacción propia · Política editorial · Correcciones




