Los porteros goleadores de la Liga MX, cuando el último hombre se convierte en héroe
De Jorge Campos a Moisés Muñoz y Tiago Volpi, los guardametas que desafiaron su función para convertirse en héroes frente al arco rival.

De Jorge Campos a Moisés Muñoz y Tiago Volpi, los guardametas que desafiaron su función para convertirse en héroes frente al arco rival Carlos Moreno se suma a la selecta lista de porteros goleadores que han dejado huella en la historia de la Liga MX. IMAGO7.
En el futbol hay una regla tan básica que parece imposible de romper: el portero está para evitar goles, no para marcarlos. Sin embargo, de vez en cuando aparecen guardametas capaces de desafiar esa lógica y convertirse en protagonistas en el área rival.
El gol de Carlos Moreno con Pachuca vuelve a poner sobre la mesa una tradición tan poco frecuente como espectacular en el futbol mexicano: la de los porteros goleadores, aquellos que, ya sea desde el punto penal, en un tiro libre o lanzándose al ataque en los últimos segundos, han conseguido encontrar las redes y dejar su nombre en la historia de la Liga MX.
LEE: Así quedó la tabla general de la Liga MX tras la J5 del Apertura 2026 Y aunque el caso de Moreno es reciente, la historia comenzó mucho antes. Los registros históricos permiten encontrar antecedentes de porteros goleadores desde hace varias décadas. Evaristo Murillo aparece entre los primeros guardametas de la máxima categoría mexicana que consiguieron marcar, con un tanto registrado en 1948.
No todos fueron especialistas en cobrar penales. No todos tenían vocación ofensiva. Algunos simplemente tuvieron la fortuna y el atrevimiento de aparecer en el momento preciso. Jorge Campos, cambió para siempre la percepción del portero goleador. El histórico guardameta mexicano convirtió la posición en algo mucho más flexible. Su habilidad con los pies y su capacidad ofensiva le permitieron alternar entre la portería y la delantera, una situación prácticamente insólita para el futbol profesional de su época.
Otro nombre que aparece en esta historia es el colombiano René Higuita, quien también dejó su huella durante su paso por el futbol mexicano. Con Veracruz consiguió marcar y confirmó una reputación que ya había construido internacionalmente: la de un arquero dispuesto a abandonar su zona, participar en la construcción del juego y asumir riesgos que otros guardametas difícilmente se atrevían a tomar.
En la historia del Pachuca, el nombre de Miguel Calero ocupa un lugar especial. El colombiano fue uno de los grandes símbolos de los Tuzos y también consiguió marcar. Su gol ante Jaguares, en un partido que terminó 3-3, quedó como una de esas apariciones inesperadas en las que el portero abandona su zona para convertirse en delantero.
El "Conejo" Pérez pertenece a otra categoría. Durante una carrera de enorme longevidad, el histórico guardameta mexicano también consiguió marcar. Sus goles llegaron en situaciones que representan perfectamente la esencia del portero goleador: abandonar su portería cuando el partido está por terminar y buscar en el área rival una última oportunidad. Pérez también escribió esa historia con Pachuca, convirtiéndose en uno de los tres guardametas que han marcado con el conjunto hidalguense.
Pero si existe un gol de portero que tiene una dimensión histórica especial en el futbol mexicano, es el de Moisés Muñoz. En la final del Clausura 2013, América perdía ante Cruz Azul y necesitaba un milagro. En los últimos minutos, Muñoz abandonó su portería y se incorporó al ataque. Aquel tanto llevó la final a tiempos extra. América terminó conquistando el campeonato en penales y el cabezazo de Muñoz quedó para siempre asociado con una de las remontadas más dramáticas de la historia del club.
Ahora en el presente semestre, Carlos Moreno protagonizó una escena que guarda un enorme parecido con aquella historia. Moreno apareció en los últimos instantes para marcar y rescatar un empate. Con ello se convirtió en el tercer portero que ha conseguido marcar con Pachuca en Liga MX, después de Calero y Óscar Pérez.
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