Liga MX descarta infracción reglamentaria por el doble dorsal de Ícaro
La directiva del certamen avaló el uso de los números 27 y 217 por parte del jugador Ícaro Geovane Da Conceição, amparada en facultades extraordinarias para evitar su inactividad deportiva.

La cúpula directiva de la Liga MX determinó que la utilización de dos números de camiseta por parte del futbolista Ícaro Geovane Da Conceição no constituye una infracción a los estatutos vigentes del certamen nacional. La controversia se originó a partir de la presencia del jugador con diferentes dorsales tanto en el máximo circuito como en las divisiones formativas durante el transcurso del actual campeonato mexicano.
El debate reglamentario surgió a raíz de lo establecido en el artículo 60 del Reglamento de Competencia, norma que prohíbe que un elemento dispute compromisos oficiales en cualquiera de las categorías federadas portando numeraciones distintas. En el caso de Da Conceição, el sudamericano portó la camiseta número 27 a lo largo de las primeras seis fechas en el máximo circuito, mientras que en su posterior registro con la filial Sub 21 apareció con el 217 en la espalda.
Frente a los cuestionamientos iniciales ventilados por analistas como Alberto Bernard, fuentes al interior del organismo rector explicaron que el procedimiento respondió a un reajuste forzado por el cupo de futbolistas extranjeros. Con la finalidad de liberar una plaza foránea en el primer equipo, la institución procedió a dar de baja a Ícaro del plantel estelar y gestionó su incorporación al cuadro Sub 21, división que cuenta con parámetros numéricos cerrados e indispensables para formalizar cualquier registro.
Asimismo, desde los despachos oficiales se argumentó que tras la salida de Cáceres del club americanista se activó el carnet único, instrumento que faculta al deportista para alternar participación entre ambas plantillas. La negativa federativa al cambio de dorsal hubiera derivado forzosamente en medio año de inactividad profesional para el elemento, desenlace que las autoridades deportivas consideraron carente de sentido e improcedente para el desarrollo atlético.
En consecuencia, la entidad liguera recurrió a las facultades extraordinarias contempladas en sus propios reglamentos para autorizar la excepción y garantizar que el futbolista mantuviera actividad sobre el terreno de juego. Aunque la organización aún no ha difundido una postura formal mediante comunicado de prensa, en el seno de la competición descartan cualquier proceso sancionatorio al considerar que no se violó ninguna norma federativa.
Fuentes consultadas: record.com.mx.




