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De Modric a Dembélé: las rebeliones que forzaron un traspaso. y el precedente para Julián con Diego Costa

Negarse a entrenar, no subir al avión o desaparecer durante varios días: algunos futbolistas llevaron al límite el pulso con sus clubes para conseguir una salida. Casi todos acabaron ganándolo, aunque.

Steven Cudriz·
De Modric a Dembélé: las rebeliones que forzaron un traspaso. y el precedente para Julián con Diego Costa

Negarse a entrenar, no subir al avión o desaparecer durante varios días: algunos futbolistas llevaron al límite el pulso con sus clubes para conseguir una salida. Casi todos acabaron ganándolo, aunque.

Julián Álvarez falta por segundo día consecutivo al entrenamiento del Atlético de Madrid SPORT La historia del mercado de fichajes de fútbol está llena de negociaciones que terminaron convirtiéndose en auténticos pulsos entre futbolistas y clubes. Jugadores que querían marcharse, dirigentes que se negaban a vender y una cuerda que, en algunos casos, acabó tensándose hasta el vestuario y la ciudad deportiva.

El escenario resulta especialmente interesante ante la situación de Julián Álvarez, que viene sus horas más tensas desde que llegó al Atlético de Madrid en 2024. El delantero argentino quiere fichar por el Barça, pero el club rojiblanco se niega a negociar su salida con el conjunto azulgrana.

El enfrentamiento entre las partes es, en cualquier caso, evidente. Joan Laporta ha confirmado que el Barça mantiene su interés por fichar al delantero argentino, mientras Miguel Ángel Gil Marín ha endurecido públicamente la postura del Atlético de Madrid y ha dejado claro que el club rojiblanco no está dispuesto a facilitar su llegada al FC Barcelona.

En agosto de 2010, Mascherano tenía claro que quería dejar el Liverpool para fichar por el Barça. El pulso llegó a su punto álgido cuando el argentino se negó a disputar los dos últimos partidos con el conjunto inglés, ante el Manchester City y el Trabzonspor, mientras se negociaba su salida.

Probablemente sea uno de los casos que mejor explica hasta dónde puede llegar un futbolista cuando considera que su futuro está bloqueado. En 2012, Luka Modric quería abandonar el Tottenham para fichar por el Real Madrid. Daniel Levy se resistía a vender al croata y el jugador decidió endurecer su postura. Modric dejó de entrenarse y tampoco se presentó al avión que debía trasladar al Tottenham a su gira de pretemporada por Estados Unidos.

Luka Modric, con el Tottenham Hotspur ante el Liverpool / KERIM OKTEN / EFE Finalmente, Real Madrid y Tottenham acabaron alcanzando un acuerdo y el centrocampista terminó en el Santiago Bernabéu. La rebelión funcionó. En los últimos años, pocos casos han sido tan sonados como el de Ousmane Dembélé. En agosto de 2017, el Borussia Dortmund había rechazado una oferta azulgrana por el extremo francés. Al día siguiente, Dembélé no apareció en el entrenamiento. El Dortmund calificó su ausencia de injustificada, suspendió al futbolista y decidió apartarlo del grupo.

La presión terminó teniendo efecto. El Borussia acabó aceptando la operación y Dembélé aterrizó en el Camp Nou en un traspaso de 105 millones de euros fijos más variables. El caso del portero belga Thibaut Courtois también resulta llamativo por las coincidencias con a tesitura actual. En agosto de 2018, Courtois quería abandonar el Chelsea para regresar a Madrid, aunque en este caso, para el Real Madrid. El portero debía incorporarse a los entrenamientos 'blues' después del Mundial de Rusia, pero no apareció durante dos días consecutivos pese a estar citado.

Thibaut Courtois, con el Real Madrid, antes de la final de la Supercopa de Europa ante el Atlético en agosto de 2018 / TOMS KALNINS / EFE El Chelsea abrió un expediente disciplinario y en Inglaterra se llegó a hablar de una posible sanción económica superior a los 200.000 euros. Aun así, Courtois ya había transmitido su voluntad de marcharse y el desenlace no tardó en llegar, ya que pocos días después se convirtió en jugador del Real Madrid.

Bale besa el escudo del Real Madrid en su presentación / KERIM OKTEN / EFE Finalmente, el Tottenham terminó aceptando su marcha y el galés fichó por el Madrid en 2013 por unos 101 millones de euros. Si hay un precedente especialmente familiar para el Atlético de Madrid es el de Diego Costa.

Contenido original de DelDeporte.com · Redacción propia · Política editorial · Correcciones

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