A lo largo de las décadas, las grandes figuras sudamericanas dejaron una huella imborrable en la Serie
A lo largo de las décadas, las grandes figuras sudamericanas dejaron una huella imborrable en la Serie A, convirtiéndose en protagonistas de grandes momentos.

A lo largo de las décadas, las grandes figuras sudamericanas dejaron una huella imborrable en la Serie A, convirtiéndose en protagonistas de grandes momentos. Tres años después, Maradona volvió a llevarlo a la cima para conquistar el segundo Scudetto de la institución.
Ag. 23, 2026, 8:00 PM EDT El futbol italiano también ha sido escrito con acento sudamericano. A lo largo de las décadas, jugadores provenientes de Argentina, Brasil, Colombia y otros países de la región encontraron en el Calcio el escenario perfecto para convertirse en ídolos, levantar trofeos y dejar una marca que permanece hasta nuestros días.
Maradona se convirtió en el máximo ídolo del Napoli y en una de las figuras extranjeras más importantes en la historia de la Serie A. El delantero se convirtió en símbolo de la Fiorentina gracias a una extraordinaria capacidad goleadora y a una relación especial con la afición.
Aunque el título de Serie A se le resistió durante su etapa en Florencia, Batistuta finalmente levantó el Scudetto con la Roma en la temporada 2000-01, poniendo el broche de oro a su paso por el futbol italiano. El brasileño tuvo actuaciones memorables y se convirtió en uno de los delanteros más dominantes de su generación.
Las lesiones, sin embargo, limitaron una etapa que pudo haber sido todavía más brillante. En el mismo Inter, otro argentino construyó una historia completamente diferente.
Javier Zanetti se convirtió en uno de los grandes símbolos del club. El defensor disputó más de 600 partidos con los nerazzurri y portó el brazalete de capitán durante una de las épocas más exitosas de la institución.
En Italia, Cafu vivió una etapa dorada de su carrera. Con la AS Roma conquistó el Scudetto y la Supercopa de Italia, mientras que posteriormente, con el AC Milan, volvió a levantar el título de Serie A y añadió a su palmarés una UEFA Champions League y otra Supercopa de Italia.
El argentino llegó al Napoli en 1984 y cambió para siempre la historia del club. Con su talento, el equipo napolitano pasó de ser un conjunto sin grandes títulos a convertirse en campeón de Italia por primera vez en 1987.




