¿Para qué sirve la pretemporada de la NFL? Los quarterbacks titulares casi ya no juegan
Canton volvió a encender las luces para anunciar que el futbol americano está de regreso. El jueves por la noche, el Salón de la Fama recibió a una nueva generación de inmortales y, como parte del...

En 2025, sólo el 9,8 por ciento de los intentos de pase en los partidos de pretemporada fueron realizados por quarterbacks titulares Canton volvió a encender las luces para anunciar que el futbol americano está de regreso. El jueves por la noche, el Salón de la Fama recibió a una nueva generación de inmortales y, como parte del ritual, también recibió el primer partido de la pretemporada de la National Football League.
Carolina Panthers derrotó 33-30 a Arizona Cardinals en un partido que tuvo poco de ensayo silencioso y mucho de espectáculo. Haynes King, quarterback novato de los Panthers, terminó corriendo cinco yardas para el touchdown de la victoria en la última jugada. Antes había completado 21 de 34 pases para 180 yarda s y dos touchdowns, además de sumar 39 yardas por tierra.
Fue una buena noche para King y para quienes todavía encuentran en agosto la posibilidad de descubrir a un jugador que no estaba en el radar. Pero también fue una noche que sirvió para recordar lo que sucede en la NFL moderna. Y es que la pretemporada comienza con un partido, pero cada vez se parece menos a la temporada que pretende preparar.
Ninguno de los quarterbacks titulares de Panthers o Cardinals tomó el protagonismo. En realidad, hace mucho que el Juego del Salón de la Fama dejó de ser un escaparate para los titulares. El último quarterback que sería titular en la Semana 1 y que siquiera lanzó un pase en este partido fue Teddy Bridgewater, en 2015. Desde entonces, los quarterbacks destinados a comenzar la temporada regular han desaparecido de las estadísticas del encuentro inaugural.
En la campaña 2000, los quarterbacks titulares representaron el 32.9 por ciento de los pases lanzados durante la pretemporada. En 2001 la cifra llegó a aproximadamente 34 por cient o y durante buena parte de la primera década del siglo se mantuvo alrededor de un tercio. El máximo de la serie llegó en los primeros años de la década de 2000.
En 2025 ocurrió algo que habría resultado difícil de imaginar 20 años antes. Los quarterbacks que serían titulares en la Semana 1 apenas participaron en 9.8 por ciento de los intentos de pase de toda la pretemporada. Dicho de otra manera, por cada 100 pases lanzados en los partidos de preparación, menos de 10 fueron lanzados por el quarterback que después comenzaría la temporada como titular.
Entonces, ¿para qué sirve la pretemporada? La pretemporada sirve, pero ya no para los pasadores titulares. Hubo una época en la que la pretemporada tenía una lógica bastante sencilla. El primer partido servía para que los titulares se quitaran el óxido. El segundo aumentaba la carga. El tercero era el famoso ensayo general. Los titulares podían jugar buena parte de la primera mita d e incluso avanzar al tercer cuarto. El último encuentro quedaba para los suplentes y los jugadores que peleaban por un lugar.
La NFL actual invirtió el proceso.Ahora el entrenamiento tiene más valor para los titulares y los partidos tienen más valor para quienes están tratando de convertirse en titulares. Y es que un entrenador puede obtener muchas de las repeticiones que necesita para su quarterback durante el campamento y, sobre todo, durante las prácticas conjuntas con otro equipo.
La NFL permite hasta cuatro sesiones de prácticas conjuntas durante la pretemporada y decenas de equipos las utilizan. En 2025, 29 equipos participaron en al menos una de estas sesiones. Patrick Mahomes es el ejemplo perfecto de la filosofía actual. Andy Reid informó que el quarterback de Kansas City probablemente no jugará en los partidos de pretemporada. La decisión está relacionada con su recuperación física, pero también expone la nueva realidad de la liga. Las repeticiones de los partidos de agosto pueden ser utilizadas para desarrollar a los suplentes y evaluar a jugadores que necesitan demostrar que pertenecen al roster.
Eso fue precisamente lo que ocurrió en Canton la noche del jueves. King no necesitaba que le explicaran la importancia de la pretemporada. Necesitaba jugar. El quarterback fue el protagonista de una noche en la que los nombres más conocidos permanecieron fuera del campo. Completó 21 pases en 34 intentos, lanzó para 180 yardas y dos touchdowns y añadió 39 yardas por tierra. El último acarreo, de cinco yardas, le dio a Carolina el triunfo 33-30.
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