Mundial 2026: ¿Quién levantará la Copa? Favoritos de siempre y apuestas inesperadas
Se acerca el Mundial de 2026 y las selecciones ya se perfilan. Analizamos a los grandes favoritos y las posibles sorpresas que podrían revolucionar el torneo.
La cuenta regresiva para el Mundial de 2026 ha comenzado y la expectativa crece. Con 48 selecciones disputando la máxima gloria del fútbol, el torneo promete emociones sin igual. En DelDeporte.com, hemos analizado a fondo los contendientes y, como cabía esperar, varias potencias históricas se presentan con credenciales firmes para alzarse con el título.
Brasil, con su eterna constelación de estrellas emergentes y consolidada experiencia, se perfila una vez más como un candidato de peso. Su talento individual, combinado con una estructura táctica sólida, los sitúa en la cima de cualquier lista. No podemos pasar por alto a Francia, la campeona de 2018 y finalista en 2022, que mantiene un núcleo de jugadores de élite y una mentalidad ganadora inquebrantable. A ellos se suma Argentina, la actual monarca; el conjunto de Lionel Scaloni buscará revalidar su título y sellar una época dorada en la historia del fútbol sudamericano, apoyados por una base joven y experimentada. España e Inglaterra también llegan con equipos renovados y prometedores, deseosos de dejar su huella en el escenario mundial.
Pero un Mundial nunca estaría completo sin sus posibles sorpresas. Aquí es donde la emoción alcanza su punto álgido. Equipos como Marruecos, que ya demostró su capacidad para desafiar a los gigantes en la edición anterior, llega con una generación de jugadores en su mejor momento y una confianza que puede llevarlos lejos. Uruguay, con su garra característica y talentos individuales capaces de desequilibrar cualquier partido, es otra selección a tener en cuenta. No podemos descartar a Países Bajos o incluso a una pujante Canadá, que bajo el liderazgo de Alphonso Davies y con la ventaja de ser co-anfitriona, podría dar más de un dolor de cabeza. Su desarrollo en los últimos años ha sido notable, consolidándose como una potencia emergente en CONCACAF.
El factor cancha también jugará un papel fundamental. Estados Unidos y México, como co-anfitriones, contarán con el apoyo incondicional de su público y la familiaridad con las condiciones de juego. Ambos países han invertido significativamente en el desarrollo de sus ligas y selecciones, presentando plantillas competitivas que aspiran a superar sus mejores actuaciones históricas. La presión será alta, pero la oportunidad de transcender es aún mayor. Este Mundial promete ser uno de los más impredecibles y apasionantes de la historia, con una mezcla de tradición y posibles irrupciones que mantendrán a los aficionados al borde de sus asientos.
Finalmente, la preparación física y la gestión de los momentos clave serán determinantes. La ampliación del formato a 48 equipos exigirá una adaptación sin precedentes, tanto a nivel de selecciones como de plantillas. Las lesiones, la profundidad de los banquillos y la capacidad de los cuerpos técnicos para mantener la frescura a lo largo de un torneo extenuante serán cruciales. El Mundial de 2026 está listo para ser una fiesta global del fútbol que redefinirá el panorama internacional.




