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La mesa servida": El escenario perfecto de Djokovic en Cincinnati y el US Open

Las bajas de Alcaraz y Sinner abren una autopista de oportunidad para el serbio en Ohio, quien busca romper su sequía en torneos Masters 1000 y encarrilar el asalto a Nueva York.

Steven Cudriz·
La mesa servida": El escenario perfecto de Djokovic en Cincinnati y el US Open

Las bajas de Alcaraz y Sinner abren una autopista de oportunidad para el serbio en Ohio, quien busca romper su sequía en torneos Masters 1000 y encarrilar el asalto a Nueva York.

El panorama en el circuito ATP dio un vuelco drástico a pocos días del arranque del Masters 1000 de Cincinnati. Lo que se preveía como una batalla a tres bandas en el cemento norteamericano se ha transformado en un terreno sumamente favorable para Novak Djokovic. Con Jannik Sinner lastrado por la rodilla y Carlos Alcaraz recuperándose de la muñeca, el astro de Belgrado se posiciona como el gran candidato al título en Ohio, avistando al mismo tiempo una ventaja estadística clave para el US Open.

El serbio desembarca en un torneo de esta envergadura sin los dos mejores tenistas del ranking en el cuadro, un contexto atípico que reactiva sus opciones de romper una sequía inusual: aunque ostenta 40 coronas de categoría Masters 1000 en sus vitrinas, 'Nole' no alza un trofeo de este nivel desde París-Bercy 2023.

A sus 39 años, el balance de Djokovic en estos torneos ha sido irregular en las últimas dos campañas, destacando únicamente las finales alcanzadas en Shanghái 2024 y Miami 2025. Sin embargo, su fiabilidad en los escenarios de máxima exigencia permanece intacta, habiendo firmado semifinales en siete de los últimos ocho Grand Slams disputados.

Más allá de las bajas de Sinner y Alcaraz, el cuadro de Cincinnati se presenta propicio ante el desgaste acumulado por la camada joven que viene de apretar el paso en el Masters 1000 de Canadá. Nombres como Ben Shelton, Rafa Jódar, Learner Tien, Arthur Fils, Dani Mérida, Jakub Mensik, Luciano Darderi y Brandon Nakashima llegarán a Ohio con un importante rodaje encima, lo que otorga a la frescura física del balcánico un valor añadido.

Aun así, la inactividad oficial desde las semifinales de Wimbledon representa el principal reto para el balcánico. Los parones prolongados suelen exigirle un par de rodajes para calibrar el tiempo de impacto, pero la dinámica de ir acumulando victorias lo convierte de inmediato en un rival casi imbatible.

Un eventual triunfo de Djokovic en Cincinnati no solo significaría su cuarta corona en dicho certamen, sino que enviaría un mensaje contundente antes del desembarco en Flushing Meadows. La historia juega a su favor: desde la creación del formato Masters 1000 en 1990, ningún tenista ha logrado conquistar el US Open sin haber disputado previamente Canadá o Cincinnati.

Con Sinner y Alcaraz obligados a llegar a Nueva York a ciegas en cuanto a partidos sobre cemento, la hoja de ruta de Novak evoca lo sucedido en 2023, cuando utilizó el impulso de Ohio para terminar reinando en la Arthur Ashe. La mesa está servida para que el campeón de 24 'Majors' vuelva a dar un golpe de autoridad.

Contenido original de DelDeporte.com · Redacción propia · Política editorial · Correcciones

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